Archivo mensual: marzo 2011

Cuando los extraterrestres dominaron la Tierra

Por Mauricio Matamoros Durán

Cuando en octubre 30 de 1938 millones de aparatos de radio en Estados de Unidos sintonizaron la crónica de una invasión marciana en la Tierra, la histeria masiva resultante pareció vaticinar el rumbo del mundo y de la psique de sus habitantes: no sólo se había generado una especie de simulacro en terror como preámbulo a lo que vendría con la Segunda Guerra Mundial (a tan sólo unos meses de comenzar), sino que igualmente pareció definirse entonces uno de los recursos tanto de entretenimiento, como de evasión y narrativos, que desde mediados del siglo XX han provocado pasión y grandes cantidades de dinero.

En uno más de sus ejercicios de comunicación, un joven Orson Welles (con tan sólo 23 años) dramatizó en aquella ocasión uno de los clásicos de H. G. Wells: La guerra de los mundos, en la forma de una crónica noticiosa que crispó los nervios de una nación y descubrió un nuevo escenario artístico en el que podía jugarse con las fantasías y carencias del público.

La ciencia ficción, considerada entonces como una simple lectura menor de pulp fiction, de golpe demostraba su poder de convocatoria, su visionario don y su riqueza en imágenes y figuras para presentar metáforas contundentes del mundo.

La primera adaptación fílmica al clásico de H. G. Wells

Años después, el mundo (tras el resultado de guerras y frente al poder del mundo político, conspiratorio y del entretenimiento de Estados Unidos) entró en la llamada Guerra Fría, y con ello hicieron de la sombra comunista una amenaza global: a los habitantes del globo terráqueo se les hizo creer que el enemigo podía estar a la vuelta de la esquina o en el mismo hogar. La paranoia y la inseguridad se volvieron algo casual y se instalaron en la vida diaria casi como actos reflejos.

No extraña, entonces y nuevamente, que en 1953, cuando la llamada caza de brujas mccarthista (a través de la cual se acabó con la carrera de personajes públicos a quienes se les demostró o se les relacionó con actos subversivos o comunistas) estaba en su apogeo, fuera estrenada en las pantalla del cine del mundo la primera adaptación a La guerra de los mundos en este medio, un clásico dirigido por Byron Haskin y producida por George Pal, realizador húngaro que salió de Europa cuando la amenaza nazi se intensificó.

Dicha versión a La guerra de los mundos no parecía tener alguna especial intención o mayor jiribilla que la obra original de Wells en que se basaba; pero el mundo había cambiado enormemente en menos de dos décadas y las interpretaciones y conspiraciones estaban a la orden del día.

La guerra de los mundos fue un proyecto anhelado desde varios años atrás y por varios autores (entre ellos Alfred Hitchcock y Ray Harryhausen) y, sin duda, la empresa realizada por Pal continúa siendo un logro notable y un clásico indiscutible en la historia del cine. Ya sea por su efectiva puesta en escena y el verismo logrado en una situación que parece improbable, o por la brecha que abrió en la industria del cine al contar de manera absolutamente seductora la primera invasión extraterrestre en pantalla gigante y en un technicolor hipnotizante y apabullante. Oficialmente, la relación amor-odio del espectador con los extraterrestres había nacido.

Welles haciendo histeria

10 FILMES BÁSICOS DE ENCUENTROS CON EXTRATERRESTRES

La guerra de los mundos (George Pal, 1953) Un filme que aún funciona muy bien, y que definió la forma de estas historias de choques entre civilizaciones extrañas.

La invasión de los usurpadores de cuerpos (Don Siegel, 1958) La paranoia presente en este filme fue vivo reflejo de la crisis política y social por la que pasaba Estados Unidos.

La cosa (John Carpenter, 1982) La segunda versión de esta historia (la primera fue realizada en 1951), es un oscuro relato de terror y desolación.

Encuentros cercanos del tercer tipo (Steven Spielberg, 1977) Un filme que de forma espectacular y elocuente logró ofrecer otra opinión sobre la noción del contacto extraterrestre.

Deprededador (John McTiernan, 1987) El juego de caza entre este salvaje alienígena y el gobernator es espectacular entre la vegetación de Puerto Vallarta.

Un encuentro que hizo historia

Picadillo (Peter Jackson, 1987) Esta hilarante comedia de un grupo de extraterrestres que se estacionan en Nueva Zelanda, con el fin de abastecerse de carne humana para su negocio de comida interesteler, es una barbaridad.

Señales (M. Night Shyamalan, 2002) Una intensa historia de una invasión extraterrestre vista desde el punto de vista de la fe.

El día que paralizaron la Tierra (Robert Wise, 1951) No es exactamente una invasión lo que sucede en este filme, pero sí una sola visita que demuestra lo fácil que el ser humano pierde la cabeza.

¡Marcianos al ataque! (Tim Burton, 1996) La adaptación de una famosa colección de tarjeta de los años 60 fue transformada por Burton en una comedia inolvidable.

Sector 9 (Neill Blomkamp, 2009) Haciendo uso del formato del falso documental, así como otros elementos de realismo fílmico, esta historia se acercó mucho a la desintegración mundial actual con extraterrestres como matáfora.

El extraterrestre Peter Jackson con las manos en la masa encefálica

*Extracto de un artículo publicado en la revista Cinemanía, del mes de febrero de 2011.

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